25 Octubre 2009

Bilingüismo y competencia lingüística

A menudo, las cuestiones relacionadas con la competencia lingüística plantean dudas a los estudiantes que quieren estudiar  TeI, a los que cursan 1er año o a los que no tienen mucha idea sobre nuestra profesión. Uno de los clásicos es “¿no sabes decir <insert word here> en inglés? pues vaya mierda de traductor eres…”. La idea de que los traductores somos bilingües está muy extendida. Incluso entre los propios estudiantes de la licenciatura. Nada más lejos de la realidad. Si bien los estudiantes de las primeras promociones contaban entre sus filas con un importante número de personas bilingües (y estoy hablando de principios de los 90), en la actualidad la mayoría de estudiantes de TeI son españolitos de a pie que han aprendido un par de idiomas a base de echarle horas y horas rellenando huecos en ejercicios de gramática.

El bilingüismo, desde un punto de vista estricto, no puede desarrollarse. Se adquiere de forma natural, creciendo en un ambiente en el que se hablan dos idiomas. Por lo general, familias en las que los padres poseen diferente nacionalidad o países con más de un idioma (como por ejemplo Suiza o Bélgica). De hecho, cuando he oído a más de un profesor soltar la típica frase de “tenéis que dominar el idioma mejor que los nativos”, no he tenido más remedio que menear la cabeza, añadiéndola a la lista de chorradas. Por un lado, convertirse en bilingüe es imposible desde un punto de vista cognitivo (los mecanismos para poder hacerlo se desarrollan durante la infancia). Por otro lado ¿qué entendemos por nativo? Porque el nivel de un inglés de los barrios bajos de Londres tendrá poco o nada que ver con un trabajador de clase media de Liverpool (con su acento más que curioso), un profesor universitario de Escocia o una abuela australiana.

En todo caso, si hablamos de bilingüismo a los alumnos de TeI, deberíamos añadir la coletilla de “funcional” al término. A esto es a lo que nos referimos cuando comentamos que alguien que termina TeI debería posee un nivel C2 en su lengua B. En ese sentido, hablamos de la capacidad de desenvolverse en prácticamente todos los ámbitos como un nativo. Eso no implica, necesariamente, conocer el significado de todas las palabras del léxico inglés (del mismo modo que, como nativos españoles, desconocemos el significado de muchas palabras de nuestro idioma).

Del mismo modo, cuando hablamos de niveles de competencia lingüística (C1, C2, etc.) no deberíamos olvidar que la competencia lingüística de un traductor varía a lo largo del tiempo y que no es uniforme entre las diferentes disciplinas. Por ejemplo, es habitual que un traductor posea mejores habilidades en el marco de la escritura y comprensión de textos, mientras que un intérprete poseerá mejores dotes comunicativas y de comprensión oral. La práctica lo hace todo. Y aunque una vez alcanzado un nivel este no se pierde, si es cierto que puede requerir cierta práctica recuperarlo. Si no me creéis, pensad en qué ocurre cuando lleváis un año sin hablar inglés y váis a Londres de visita. Más de uno hablamos como patos hasta que recuperamos la fluidez.

4 Octubre 2009

¿Tiene Twitter aplicaciones profesionales?

Llevo un tiempo probando Twitter, por eso de no quedarme desfasado y estar a la última en la Web 2.0 (donde todo hijo de vecino que se precie debe contar con una cuenta en Facebook, Tuenti, Menéame, Slashdot, Barrapunto, LinkedIn y alguna más que se me escapa). Aunque Twitter no me disgusta, tampoco es que termine de verle la utilidad al invento. Es una aplicación que cae en la categoría simpático.

Por simpático entiendo aquellos servicios que son muy Web 2.0, con un diseño envidiable y que están de moda, pero que si no se hubieran inventado, el mundo seguiría girando sobre su eje. Por poner un ejemplo, Facebook es muy útil para mantener el contacto con tus amigos o con gente que vive en otra ciudad o país. Sin embargo, tampoco pasaría nada si no tuviéramos acceso a él (seguiríamos tirando de correos electrónicos grupales para contar que hay de nuestra vida). A Twitter le pasa algo similar. Es muy útil para informar a tus amigos a través de actos comunicativos tan peculiares como “estoy manteniendo una conferencia con el Sr. Roca y ya van 3 horas” o “tengo una cucaracha arrinconada y solicito refuerzos“. Sin embargo, más allá de informaciones escatológicas ¿hay alguna utilidad en el plano traductoril?

Parece que sí. Al menos, he encontrado dos. La primera sería utilizar Twitter como herramienta de control en proyectos de traducción. La idea consiste en crear un grupo de Twitter (a través de Twibes) para cada proyecto, al cual solo tienen acceso las personas implicadas en él (PM, traductores, revisor, corrector, cliente, etc.). Cada vez que se produce una novedad (se termina una sección a traducir, se indica un cambio de plazos, se produce una revisión), el responsable de esta la twittea en el grupo. Así, se puede realizar un control, en tiempo real y de forma aproximada, de la duración del trabajo en conjunto. En este sentido, Twitter puede funcionar como una herramienta de gestión de proyectos de bajo coste. Si bien puede ser poco potente para entornos profesionales complejos, puede jugar un papel interesante en la formación de traductores. Si se combina con trabajos en grupo, puede facilitar la comprensión de los alumnos sobre la importancia de trabajar coordinadamente para entregar un producto de calidad a tiempo.

Por otro lado, Twitter (o más concretamente, sus grupos especializados) pueden jugar un papel interesante para sustituir las listas de distribución por correo electrónico. Tenemos un buen ejemplo en Traductores, donde podemos encontrar, sobre todo, recursos interesantes o novedades (congresos, números de revistas, jornadas, etc.).

¿Conclusión? Twitter puede ser interesante para nuestro trabajo. Eso sí, es bastante adictivo, por lo que os recomiendo que lo desactiveis mientras estéis trabajando :D . Si queréis comenzar a utilizarlo, os recomiento Echofon, un cliente bastante ligero que se integra sin problemas en Firefox. A todo esto, espero vuestras opiniones ¿se os ocurre alguna aplicación práctica más para Twitter?

21 Septiembre 2009

¿Traduce mejor un abogado que sabe inglés o un traductor especializado?

La semana pasada devolví las llaves de mi piso de alquiler. Y ya de paso, estuve hablando un rato con mi casero, de profesión abogado. En la charla, le estuve hablando sobre mi trabajo. Y claro, surgió la pregunta de rigor: “pero entonces ¿vosotros traducís cosas de jurídica?”. Y ya me tocó soltarle la charla que tengo preparada para estos casos. “Saber inglés no es suficiente”, “mucho derecho y muchas leyes pero redactáis con el ojete”, etc. Todo esto, mientras el buen hombre me miraba con cierta actitud de superioridad y un ápice de desconfianza (donde cierta quiere decir “no me trago nada de lo que estás diciendo” y ápice de desconfianza significa “mucho traducir pero yo tengo un omega de 3.000 € y tú un casio de los chinos”).

La duda sobre si traduce mejor un profesional del campo con conocimientos lingüísticos que un traductor es un clásico, incluso entre los propios estudiantes de traducción. Hasta este año, en el que he hecho la especializada, yo también pensaba que, a la fuerza, un médico con buen dominio del inglés traduciría mejor que yo en ese campo, por mucho que me preparase. Afortunadamente, ya me han abierto los ojos. Y para los alumnos de 1º y 2º que aún lo dudan, un par de argumentos para justificarlo:

  • Aunque el abogado puede tener un excelente conocimiento de la legislación española, eso no le confiere automáticamente un dominio sobre la legislación inglesa. O polaca. O búlgara. Aunque nosotros sabemos de sobra en qué consiste nuestro trabajo, a los no traductores hay que seguir explicándoles que nuestro trabajo no consiste en mirar un diccionario y rellenar un hueco. Más allá de la preparación lingüística, que pueda adquirirla cualquiera, están las técnicas de traducción, que ya sabemos que son un bonito eufemismo para referirse a nuestra proverbial capacidad de buscarnos la vida.
  • Cada traducción es un mundo. Y un abogado no conoce, en principio, la diferencia entre una traducción jurada o una informativa. Con esto, quiero decir que probablemente conocen su existencia y sus características, pero no sus elementos formales, así como los diferentes enfoques de traducción que plantea cada uno de estos tipos de documentos.
  • Traducir consiste en trasladar desde el idioma… y también en redactar en buen español. Y en esa tarea, los abogados son especialmente poco hábiles. Si habéis tenido la mala suerte de estar de juicios, sabréis que estos viven de explicar, al resto de los mortales, la curiosa forma de escribir y expresarse que tiene el cuerpo de profesionales jurídicos.

No me molesta tener que explicar a otras personas en qué consiste nuestro trabajo. Después de todo, nuestra profesión no es algo que sea muy conocido y muchos terminan confundiéndonos con actores o cosas peores. Sin embargo, sigue sorprendiéndome que al abogado, al médico o al ingeniero no se le cuestione. Sin embargo, en lo relativo a los traductores, cualquiera puede traducir de todo con el inglés de la escuela de idiomas. Está claro que se necesita una enorme labor de pedagogía sobre nuestro trabajo (deberíamos montar una campaña del tipo “no somos diccionarios, somos personas con sentimientos y derecho a dormir”).  Y nosotros somos los mejores para hacerlo y los más interesados en ello.

20 Septiembre 2009

De vuelta

Me ha costado volver a escribir en el blog después de la pausa veraniega. Y cuando me he animado, lo cierto es que han surgido complicaciones de todo tipo. Aunque, cuando esas complicaciones son ofertas de trabajo inesperadas, tampoco hay mucha queja. Esto me ha tenido más ocupado de lo que esperaba. Y aunque tenía pensadas varias novedades para el blog (entre otras, pasar a un nuevo servidor, dominio propio, nuevas secciones, etc.), la mayoría de ellas tendrán que esperar mientras organizo el nuevo curso que se avecina (que con suerte, será el último).

Con todo esto, pediros disculpas a los que seguís habitualmente la paradoja de Chomsky. Dos meses sin escribir es demasiado. Y aunque todo esto se haga por gusto, uno se debe a los lectores que le siguen. A partir de mañana volveré en mi línea habitual. Y aunque no vaya a publicar con la frecuencia habitual, espero os sigan interesando los temas que se traten por aquí. Asimismo, y según se pueda, iré incluyendo algunas de las novedades planeadas. Sobre todo, en el área de fiscalidad, que parece uno de vuestros temas favoritos. Y por supuesto, sigo abierto a vuestras críticas y sugerencias :) .

Bienvenidos a la segunda temporada de la paradoja de Chomsky.

24 Junio 2009

Qué hacer al terminar TeI (so long and thanks for all the fish)

Con cada Junio llegan los exámenes (esa época en la que más de uno se plantea por qué se dedicó a hacer una carrera como TeI si lo que a él le gustaba eran los idiomas). Y a pesar de todos los cafés, horas sin dormir y ataques de nervios (o quizá precisamente por ellos), más de uno termina la licenciatura y recibe un bonito papel con el que decorar el salón (no, no sirve para limpiarse el culo a pesar de los bonitos dibujos que tiene…)

Esto nos lleva a una situación mucho más interesante. Nos tiramos cuatro años esperando a terminar la carrera para comenzar a trabajar. Sin embargo, llegado el momento, muchos no saben que hacer. Para los afortunados que ya podáis llamaros licenciados (otros tendremos que esperar al año que viene… o al otro), ahí va una lista de consejos:

  1. Asegúrate que quieres dedicarte a traducir (o a interpretar): Aunque parezca sorprendente, una gran mayoría de estudiantes de TeI no se dedican ni a traducir ni a interpretar. No es el fin del mundo descubrir que lo último a lo que quieres dedicarte es a pasar 8 horas delante del ordenador, todos los días, durante el resto de tu carrera profesional. De hecho, es mejor darse cuenta ahora que dentro de cinco años. Lo mejor de todo es que una licenciatura en TeI es algo realmente útil, ya que te permite dedicarte a un gran número de profesiones. Si, a pesar de esto, quieres hacer otra cosa, tampoco hay problema. Yo descubrí que lo mío no era ser Turista después de cuatro años de diplomatura. Y aquí estoy, terminando TeI sin que eso me haya supuesto un trauma emocional (el trauma económico es otra historia que será contada en otra ocasión).
  2. Infórmate sobre el mercado: Si has tenido suerte, algún profesor bondadoso, a lo largo de la carrera, te habrá informado sobre como anda el patio y qué puedes hacer para currar como traductor. De lo contrario ¿a qué estás esperando a ponerte las pilas? Habla con profesores, contacta con traductores (abórdalos en medio de la calle si es necesario) e infórmate sobre cuáles son las mejores empresas. Una vez lo sepas, entérate sobre lo que necesitas para entrar en ellas (y no me refiero a empujar la puerta…)
  3. Sigue formándote: Con la que está cayendo, un paraguas algo más grande nunca viene mal. Infórmate sobre másters, cursos de postgrado o de formación especializada (Trados, Traducción de videojuegos, punto de cruz, etc.). Bajo ningún concepto debes quedarte quieto.
  4. Monta tu propio chiringuito: Si Mahoma no va a la montaña… crea tu propia montaña y vende fantas en ella a 5 €. Ahora mismo hay bastantes subvenciones para el fomento del autoempleo. Tu proyecto puede ser algo tan sencillo como trabajar como traductor freelance o tan complejo como montar una casa rural. Con iniciativa (y un par de miles de leuros) se hacen maravillas.
  5. Don’t panic: Terminar una carrera universitaria da mucho miedo. De hecho, se empieza a tener mucha más caquita a medida que se envían currículums y nadie contesta. Ante todo, lo importante es mantener una actitud positiva y mucha paciencia. Después de todo, Roma no se hizo en un día.

Y eso es todo. Tanto para los que acabáis la carrera como para los que terminásteis los exámenes con éxito, felicidades y ánimo. En los próximos dos meses el blog va a andar algo muerto (donde algo es una forma educada de decir que no esperéis que escriba lo más mínimo con 40º a la sombra). Nos vemos en septiembre (si hay suerte, con un nuevo proyecto empresarial que espero que os interese).

Felices vacaciones!

16 Junio 2009

Crowdsourcing (cómo aprovecharse de tus usuarios)

Hace ya un par de años, cuando Facebook decidió que ya era hora de sacar una versión en español de su plataforma, no llamó a un equipo de traductores y localizadores, como habría sido lógico. En su lugar, pidió a sus usuarios que tradujeran al español los diferentes elementos de la interfaz. A cambio, los esforzados usuarios recibieron… una palmadita en la espalda y una galleta. Y, obviamente, estos menearon la cola en señal de felicidad.

Dos años más tarde, los usuarios siguen demostrando el grado de gilipollez del que hacen gala a veces. Viendo que a Facebook le salió bien la jugada, LinkedIn ha pedido a sus usuarios que le traduzcan la plataforma a varios idiomas. Con dos cojones. Y lo mejor es que los usuarios les están siguiendo el juego.

El día en que un paciente palme porque cualquier fulano haya traducido al español un manual sobre marcapasos (ya me veo al cirujano cosiéndole el aparatico en cuestión en los cojones), quizá las empresas comiencen a comprender que un traductor es algo más que “alguien que sabe idiomas”. Mientras tanto, me temo que seguiremos viendo más noticias como estas.

P.s: Acabo de acordarme de otra parecida. Hace unas semanas, me pasaron el teléfono de un cliente que necesitaba un traductor al inglés. Cuando le ofrecí mis servicios, la respuesta fue la siguiente: “No, si al final no va a hacerme falta. He metido los dossieres en el Google y me los ha traducido el solito”. Así me gusta: que la empresa española se internacionalice y utilice las nuevas tecnologías <mode irony=OFF>.

12 Junio 2009

Google Translator Toolkit: CAT from Google

Google acaba de publicar un nuevo servicio llamado Google Translator Toolkit. Se trata de una herramienta de traducción asistida online gratuita, la cual nos permite disponer de una herramienta CAT desde cualquier parte del mundo.

En primer lugar, destaca la sencillez de la interfaz. Como podéis ver en la captura, sólo tenemos que subir nuestros archivos de texto y comenzar a traducir. También nos permite utilizar memorias de traducción y glosarios.

Imagen 1Los archivos para traducir deben tener alguno de los siguientes formatos: HTML, .doc, .odt (texto de Open Office), .rtf y texto plano. Asimismo, también podemos traducir directamente una página Web (indicando su URL), una página de la Wikipedia o una de Knol. El tamaño máximo de los archivos a subir es de 1 Mb.

Respecto a las memorias de traducción, se encuentran en formato TMX. Podemos crear una memoria nueva o cargar una ya existente. El tamaño de estos archivos no debe superar los 50 Mb. Asimismo, podemos decidir si queremos compartir la memoria con el resto de usuarios del servicio o no.

La interfaz de traducción (que podéis ver en la siguiente captura), es la típica de doble columna. El punto más destacado es que nos ofrece la pretraducción del texto a través del servicio de traducción de Google. De esta forma, podemos ahorrarnos gran parte del trabajo.

Imagen 2En general, este servicio de Google me parece muy interesante. Sin embargo, se me ocurren un par de peros. Por un lado, los límites que imponen sobre el tamaño de archivos a traducir o el de las memorias hacen sospechar que Google pueda ofrecer un servicio premium (de pago) para evitar esos inconvenientes. Otro es el de la confidencialidad de los documentos a traducir. Aunque Google jura y perjura que todos los documentos que subimos a sus servicios no son examinados, sólo podemos confiar en su buena voluntad para que no lo hagan. Teniendo en cuenta que, en muchos casos, traducimos material sujeto a contratos de confidencialidad, esta herramienta quizá no sería una buena opción en esas situaciones. A pesar de todo, me parece un servicio excelente: una CAT a coste 0.

Aquí os dejo un video en el que el desarrollador jefe del servicio da una breve explicación sobre su funcionamiento:

Después de ver todo esto ¿debería Google comprar SDL y dedicarse a publicar un Trados de verdad? :P

Vía | Genbeta
Más reseñas | Tony Ruscoe (empleado de SDL)

10 Junio 2009

Mamá ¡quiero ser artista! (estereotipos sobre traductores)

-Yo estudio Física ¿y tú?
-Yo hago Traducción e Interpretación
-Eso es lo del teatro ¿no?

Nadie sabe si esto es un chiste, una leyenda urbana o algo que realmente le sucedió a alguien. Lo que sí es cierto es que nuestra profesión, en muchos casos, sigue siendo bastante desconocida por el público en general. Por esa razón (y para reirnos un rato, que algunos tenemos exámenes de junio) ahí va un pequeño recopilatorio con los equívocos más comunes sobre nuestro trabajo:

  • “¿Tú trabajas en casa? Vamos, que eres una especie de ama de casa ¿no?”: Error. Se puede trabajar en casa y hacer algo más que fregar el suelo, limpiar los cristales y preparar los potitos de la niña. De hecho, trabajar todo el día, metido entre cuatro paredes, es mucho más duro que cuando tienes una bonita oficina, con compañeros en vivo y en directo con los que puedes tomar café y comerte pinchos de tortilla. Y aunque algunos no lo creáis, trabajando desde casa puede ganarse bastante dinero. Así que ya basta de pensar en nosotros como si fuéramos una especie de chachas con el portátil a cuestas.
  • “¿No sabes decir -insértese aquí palabro complejo que corresponda- en inglés? Pues entonces no serás tan buen traductor: Un traductor no es un diccionario con patas. Aunque no lo creáis, en la carrera no nos dedicamos a aprender diccionarios de memoria. Y si no sé decir termoreactancia en inglés es porque no es algo que utilice todos los días cuando voy al Tesco a comprar pan. Además ¿vosotros sabéis lo que significan todas las palabras de la lengua española?
  • “El título de la película -insértese aquí lo que proceda- está traducido como el culo, ergo el traductor es un inútil”: Cuando a los traductores les pasan el guíon de una película, suelen pasar varias propuestas de título al cliente. A continuación, la distribuidora se los pasa por el culo y elige uno que no tiene nada que ver (o ni siquiera eso y lo dejan en inglés, con dos cojones). Por tanto, no nos responsabilizamos de que pasen de nuestro trabajo.
  • “¿0,07 € por palabra? ¡Pero si el traductor del Google lo hace gratis!: Vale, allá tú. Eso sí, cuando el cirujano coja el manual del marcapasos y se lo inserte al paciente en los cojones en lugar de en el corazón, no nos vengas con quejas.

Para terminar, os dejo un par de videos. El primero es de Luís Piedrahita, en El Hormiguero. El segundo es de Berto, en Buenafuente. Ambos tratan sobre malas traducciones (hechas con traductores automáticos). Eso sí, no lo dicen en ningún momento.

El Hormiguero: Luís Piedrahita

Buenafuente: Bertovisión (a partir del minuto 3:00)

(Gracias a Elizabeth por la idea para el post XD)


7 Junio 2009

SDL Trados Studio 2009: primeras impresiones

SDL ha publicado recientemente la nueva versión de Trados: SDL Trados Studio 2009. La primera impresión no ha sido demasiado buena. Es lo que sucede cuando una aplicación (en la que, según SDL, se han invertido más de 100 millones de dólares) no cuenta ni con una triste demo para echar un vistazo a los nuevos cambios. Algo muy importante a tener en cuenta, considerando que el precio de salida oscila entre los 715 € de la versión freelance y los 2.695 € de la profesional.

La principal novedad de Studio es su nueva interfaz. Nos olvidamos de la barra de macros en Word, de Workbench, TagEditor, WinAlign y el resto de herramientas de la antigua suite, que pasan a integrarse en una interfaz de doble columna. La interfaz también incluye una previsualización directa del documento traducido (algo muy de agradecer). A continuación, podéis ver una captura de pantalla con la disposición de los nuevos elementos.

Respecto a los formatos, SDL se ha decidido a integrar formatos abiertos, incluyendo XLIFF (lo que, en teoría, nos permitiría editar un archivo de Trados con cualquier otro software CAT), que pasa a sustituir a TTX. Estos archivos podrán ser convertidos a XLIFF, pero no a la inversa. Respecto a la terminología, Studio soporta el estándar TBX.

Entre los aciertos, la posibilidad de trabajar directamente con archivos PDF, lo que nos ahorra el tedioso trabajo de copiar y pegar a un documento Word para poder comenzar a trabajar. También es interesante la inclusión de SDL Passolo Essential, lo que nos permite llevar a cabo labores básicas de localización.

Hay que destacar como característica-a-desactivar-nada-más-comprar-el-producto la corrección de errores en tiempo real.

Respecto a la actualización desde versiones anteriores, podemos destacar la curiosa política de SDL. Si queremos actualizar desde SDL Trados 2007, podemos hacerlo por la módica cantidad de 715 €. Eso sí, pasados 12 meses, nuestra licencia de SDL Trados 2007 dejará de ser válida. Es decir, dejamos de tener el derecho de utilizar un software por el que pagamos en su día.

En general, y a falta de poder echarle un vistazo en detalle, SDL no me convence con su nuevo producto. Más allá de alguna ventaja puntual, Studio da la impresión de seguir en la línea de los productos anteriores: muchos fallos, poco soporte y falta de atención a lo que los usuarios realmente necesitan. Por mi parte, que a estas alturas sigamos sin versión para Mac o para Linux es un buen ejemplo de lo poco que piensan los chicos de Maidenhead en los usuarios (y lo mucho que lo hacen en su cuenta de beneficios). Creo que la publicación de Studio puede ser un buen momento para pasarse a una aplicación fiable, completa y barata como Wordfast.

Más información | SDL
Otras opiniones | Tecnologías y Traducción ; Localisation, Localisation; Translator’s Shack; Bulgarian Translator; Translation Tribulations.

3 Junio 2009

Mox blog: humor para traductores

Ayer descubrí el blog de Mox, un traductor/ingeniero. Sólo puedo deciros que es lo más divertido que he leido en mucho tiempo. Os dejo el enlace para que le echéis un vistazo. Espero que os sirva para echar un rato de relax entre examen y examen (ya estamos en esa época tan bonita del año…) o entre proyecto y proyecto :D .