16 Noviembre 2008...20:40

qué es un freelancer (y por qué alguien querría serlo)

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Todo blog/asignatura de universidad/manual de instrucciones de batidora que se precie comienza por una definición de perogrullo. Siguiendo esta práctica consagrada podemos definir a un freelancer de la siguiente manera:

Profesional de la traducción que ejerce su trabajo como autónomo. Por tanto se trata de un profesional que trabaja por cuenta propia, tratando directamente con sus clientes (que pueden ser empresas, instituciones públicas, agencias de traducción o particulares).

Otra posibilidad sería la siguiente:

Criatura del género humano, mono hiperinteligente y/o inteligencia artificial que traduce textos bajo condiciones de trabajo interesantes, que carece de vacaciones pagadas, prestación por desempleo y jornada laboral fija; y que tiene una tendencia patológica a sufrir dolor de espalda, síndrome del tunel carpiano y varios problemas visuales relacionados con la capacidad de discernir objetos a más de un metro de distancia.

Como podéis deducir de estas definiciones, trabajar como traductor freelance presenta ventajas e inconvenientes. Entre las ventajas tenemos:

  • Podemos trabajar en cualquier parte con un portátil y una conexión a Internet.
  • Se suele ganar mucho más dinero como autónomo que como asalariado.
  • No hay horarios, por lo que podemos organizar nuestro trabajo como queramos. Esto es muy importante si trabajamos y estudiamos a la vez.

Lamentablemente también hay desventajas:

  • Si no trabajamos no ganamos dinero (y no tenemos paro).
  • Por tanto, no hay vacaciones pagadas (ni pagas extras).
  • La carga impositiva es muy superior a la de los asalariados (con un mínimo mensual de Seguridad Social en torno a los 300 €).
  • Tenemos que buscar a nuestros clientes.
  • Se trabaja sólo y, por lo general, desde casa. Esto puede suponer un problema a la hora de separar vida personal y laboral.

Sería fácil centrarse sólo en lo negativo. No nos engañemos, ser trabajador autónomo en España no es fácil. Entre otros muchos motivos esto se debe a la desidia con la que las distintas administraciones han tratado a este tipo de trabajadores. Y aunque la situación ha mejorado, aun es necesario seguir realizando progresos en aspectos como el de la prestación por desempleo para autónomos.

En cualquier caso, muchas de estas desventajas son relativas, ya que si lo nuestro es ser freelancers, podemos contrarrestarlas con medidas sencillas como las siguientes:

  • A lo largo del año deberíamos guardar una parte de nuestros ingresos para destinarla a cubrir nuestras vacaciones o cualquier otro periodo en el que no podamos trabajar. Esto es posible ya que, por lo general, los autónomos suelen tener un mayor volumen de ingresos que los trabajadores asalariados. Este “fondo de reserva” no debe verse como una cantidad de dinero que no podemos gastar, ya que podemos invertirlo en opciones seguras como deuda del estado o fondos con remuneración a plazo fijo.
  • Puesto que dejar de pagar impuestos no es una opción (ya sabéis “Hacienda somos todos”) podemos reducir nuestra carga impositiva utilizando los recursos legales que ofrece el propio sistema. Por ejemplo, es posible desgravarnos todos los gastos relacionados con el ejercicio de nuestra profesión. Otra opción es informarnos sobre subvenciones que cubran nuestra actividad. A este respecto es muy recomendable considerar la contratación de los servicios de un asesor fiscal, así como visitar las sedes de la Agencia Tributaria, la Seguridad Social, Cámaras de comercio, Asociaciones de autónomos y empresarios, etc.
  • Para encontrar clientes podemos contactar con varias agencias de traducción. Estas tienen en muchos casos sobrecarga de trabajo, para la cual recurren a los servicios de traductores independientes. De esta forma vamos a poder tener una clientela “fija”.
  • Si para nosotros trabajar en casa resulta demasiado deprimente, podemos pensar en la posibilidad de alquilar una oficina de forma compartida. Aunque algunos ven esto como un gasto innecesario, es una forma de separar el mundo laboral del personal. Asimismo nos permite socializar, ya que tendremos “compañeros” de trabajo (que pueden ser otros traductores, un programador, un asesor o un consultor) con los que compartir un café. Asimismo, los costes del alquiler de la oficina pueden desgravarse.

Esta sería una visión muy general sobre el trabajo como freelance. Para algunos esta forma de trabajo viene impuesta, mientras que para otros es una elección. En mi caso, por ejemplo, es una forma excelente de adquirir experiencia laboral, al mismo tiempo que puedo financiar mis estudios.

Y vosotros ¿qué opináis? ¿es mejor ser autónomo o asalariado?

Más información: Vademécum del Traductor (R. Lozano), algomásquetraducir (Pablo Muñoz), Thoughts on translation, Tecnologías y traducción.


8 comentarios

  • [...] Qué es un freelancer (y por qué alguien querría serlo), de La paradoja de Chomsky [...]

  • Yo defiendo a capa y espada a los autónomos. :)
    Me gusta mi libertad, poder irme a un congreso si me apetece, aunque tenga que pedirle a la universidad un portátil por si a algún cliente se le ocurre mandarme una traducción (caso real) y decidir relativamente con quién trabajo y en qué circunstancias.

    Me gusta buscar clientes. Me gusta estar en casa, rodeada de mis diccionarios. Me gusta tener el lugar de trabajo cerca y controlarlo. En otros trabajos he perdido hasta dos horas de mi tiempo para llegar al lugar de trabajo. Dos horas para ir y otras dos para volver que nadie te paga.

    Ser autónomo no es fácil. Los comienzos son duros y uno puede llegar a desesperarse. Pero hay otras profesiones mucho más duras (la abogacía, por ejemplo), en las que tienen que pasar tres o cuatro años hasta que estás más o menos colocado.

  • Ays, ¡enhorabuena por el nuevo blog! Verás que comparto una idea contigo dentro de muy pocos días, en concreto la que dice:
    “Todo blog/asignatura de universidad/manual de instrucciones de batidora que se precie comienza por una definición de perogrullo”.
    Mucho ánimo y tiempo libre!

  • Elizabeth:
    Cuando empecé a trabajar como autónomo la verdad que el trabajo me hacía mucha más ilusión que ahora. Pero eso probablemente se deba a que he estado trabajando y estudiando (con lo que no terminas de hacer ninguna de las dos cosas del todo), y porque he estado haciendo el mismo tipo de trabajo.
    Probablemente cuando trabaje a tiempo completo le coja el gusto (o no :D )

  • Hola Olli!

    Espero que no le cojas mucha tirria a la traducción como me pasó a mí, sobre todo cuando ves que tu trabajo es menospreciado, que no te pagan (porque muchas empresas se hacen las longuis) o que no te quieren subir la tarifa. Lamentablemente, el autónomo es esclavo de su propio jefe y hay que saber aprender a llevarlo!Gajes del oficio!

  • En primer lugar, me gustaría darte la enhorabuena por tu nuevo blog :) Estoy segura de que irás aportando información relevante y muy útil para todos aquellos interesados en el maravilloso (aunque a veces no tanto…) mundo de la Traducción.

    Dicho esto, paso a responderte a tu pregunta. Sin duda, como tú bien apuntas, todo tiene sus ventajas e inconvenientes; pero puestos a elegir, prefiero ser autónoma. El porqué reside simplemente en el hecho de que se puede controlar un poco más el horario de trabajo. Es cierto que seguimos estando sometidos a los plazos que nos imponga el cliente de turno, pero de una forma u otra, podemos elegir el horario que mejor nos convenga. Además, esta opción es la más apropiada para aquellos que quieran compatibilizarlo con otra profesión, como sería mi caso.

    See you!!

  • Muy buena la serie de posts sobre los autónomos, yo llevo solo unos meses en esa situación y a decir verdad ahora mismo lo prefiero con mucho a ser asalariada. La verdad es que lo de los trámites al principio es abrumador y uno se siente como si no estuviera suficientemente preparado para llevarlos solo, así que guías como ésta se agradecen y mucho, lo mismo que tener un asesor, lo cual a mí por ahora me da tranquilidad. Por otro lado, una cosa por la que esto me gusta es que tengo claro que un horario de oficina me acabaría aburriendo, prefiero ir haciendo encaje de bolillos con lo que de nuevo se presenta cada día…

    Yo os leía a tus compañeros y a tí en TraduBlog, así que ha sido todo un placer descubrir este nuevo blog. Seguiré leyéndote, un cordial saludo.

  • Me encanta el punto humorístico que le das al Blog, yo también soy autónoma y no lo cambiaría por ningún trabajo del mundo. Me siento realizada, trabajo cómo, dónde y cuándo quiero. Y además, no tengo superiores a los que aguantar.

    Un saludo para todos los compañeros de profesión!


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